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El maíz es el cultivo agrícola más importante del
país. El principal alimento de los mexicanos. Durante algunos siglos
fue considerado un grano sagrado, puesto que los dioses, la gente y los
colores se creía eran hechos de maíz. "Y cuando el maíz
está crecido, la gente de maíz lo muele sobre la piedra y
lo alza y lo aplaude y lo acuesta al amor del fuego y se lo come, para que
en la gente de maíz siga el maíz caminando sin morir por la
tierra" (Eduardo Galeano, Las palabras andantes, p.81)
Tal es la importancia de este grano en México, que se consume veintitrés
veces más que el arroz, nueve veces más que el frijol y tres
veces más que el trigo. El maíz se consume de maneras diversas
: como pozole, huarache, chilatole, panucho, garnacha, atole, peneque, etcétera.
Se utiliza en varios guisos : seco, tierno o con un hongo que en él
se forma, mejor conocido como " huitlacoche "
Pero la presentación más importante del maíz es, la
tortilla. Y cuando este maravilloso invento envuelve un guisado cualquiera,
se convierte en el principal platillo de los mexicanos : EL TACO.
Sobre el origen de esta palabra, existen varias acepciones : El Diccionario
de mejicanismos de Francisco J. Santamaría señala que "Todo
proviene de que ataca". Antonio del Bajío por su parte advierte
que : " todo deriva de una corrupción tan común entre
los españoles con nuestros dialectos americanos : de las variedades
de tortillas que consigna Sahagún : ueitlaxcalli, quauhtaqualli,
y tlaxcalpocholi, es decir, de taqualli o de tlaco y finalmente taco".
La definición del diccionario de la Academia del año de 1970,
designa el origen de "taco" como onomatopéyico de tac.
Pedazo de madera, metal u otra materia, corto y grueso, que se encaja en
algún hueco. Cilindro de trapo, papel, estopa o cosa parecida.
Además en su décima acepción lo define como bocado
o comida muy ligera que se toma fuera de las horas de comer.
Sea cual sea el origen de dicha palabra, es evidente que el taco fue un
alimento, muy popular entre los habitantes de Mesoamérica, que pronto
se adaptó al gusto de los españoles peninsulares, y obviamente,
de los criollos y mestizos que después conformarían la nación
mexicana. Su permanencia se ha dado a través de los siglos y ha acompañado
al pueblo mexicano en todo momento, tanto en tiempos de lucha y de crisis,
como en tiempos de triunfo y de bienestar.
Sin embargo, la más imaginativa definición de taco la ofrece
el escritor Jorge Ibargüengoitia al decir :
"Quiero inventar algo que al mismo tiempo sea plato, cuchara,
servilletas y mantel - ha de haberse dicho el inventor en el origen del
proceso --, que no sea necesario lavar y que sin embargo dé a quien
lo está usando la seguridad de que lo que va a ponerse en la boca
no ha pasado nunca antes por otros labios. Algo que se consuma al usarse,
de tal manera que al terminar el banquete, sin necesidad de que nadie recoja
nada, no quede en las mesas rastro de que ahí se ha probado un bocado".
Ahora bien, los tacos son muy nutritivos, aportan energía y su fórmula
es tan sencilla - basta una tortilla y cualquier guisado - que dan lugar
a idear combinaciones gastronómicas diferentes.
El sabor y la personalidad son elementos que desde el inicio acompañan
a los exquisitos tacos de El Fogoncito.
Tacos al Carbón.
Entre las distintas variedades de tacos, ya sean de carnitas, guisado, canasta,
barbacoa, etcétera. Hay una que quizás sea la más famosa
de las últimas décadas, la más consumida, y en la que
combinan culturas alimenticias disímbolas : los tacos al carbón
un producto mexicano que ha sabido fusionar distintas gastronomías
para crear un estilo de comida rápida nacional y de indudable éxito.
Aparecieron en México durante los años sesenta, y el hecho
de que sus principales ingredientes sean carnes asadas revela su origen
norteño. La economía, calidad, sabor del platillo y el auge
de la comida rápida (fast food) en el estilo de vida de los mexicanos,
hicieron que los establecimientos dedicados a este negocio tuvieran un éxito
sobresaliente.
En algunos restaurantes se colocaba una gran parrilla calentada con carbón,
en la que se ponían a asar carnes previamente condimentadas, quesos
en cazuelas, tortillas y cebollitas para acompañar. A parte, se preparaban
salsas de distintos tipos : mexicana, guacamole, verde, roja, de chile morita,
etcétera.
La combinación del sabor de la carne asada al carbón con el
de la tortilla y las salsas resultó muy apetitosa
El Fogoncito, testigo y protagonista del desarrollo de los tacos más
populares de nuestros días.
Tacos al Pastor.
En los locales donde se empezaron a preparar los tacos al carbón,
nacieron los hoy ya populares tacos al pastor. Aunque sobre su origen hay
opiniones encontradas, es un hecho que el tipo de cocción y la forma
de acomodar la carne son de origen oriental. En la ciudad de Beirut, por
ejemplo, se observa en los tradicionales puestos de comida, una varilla
vertical que tiene insertados bisteces de cordero adobados que forman un
cilindro que al girar asa la carne a fuego directo con carbón, leña
o gas. Este mismo sistema se utiliza en las taquerías mexicanas,
con carne de cerdo, que además de ser muy apreciada por los mexicanos,
existe en abundancia.
Los tacos al pastor se preparan en pequeñas tortillas de maíz,
se calientan en un comal acompañados con cebolla cruda o semi-asada,
cilantro, salsa verde o roja - preferentemente de chile morita - y algunos
le agregan gotas de limón.
En poco tiempo cada taquería creó su propia receta, lo que
determinó la calidad de algunos productos y la preferencia del consumidor.
A esta proliferación de recetas pronto se unió un ingrediente
obligatorio para los pastoreros : la piña, con la que se creó
una nueva característica de los tacos al pastor, que en un principio
se conocieron como tacos hawaianos.
Hoy treinta años después, los tacos al carbón representan
todo un éxito y cada día se consume más, pues resultan
un alimento práctico, económico, accesible y muy rico.
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